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El objeto de todo proyecto de iluminación no es sólo satisfacer de manera funcional las necesidades básicas de iluminación que exige la actividad a desarrollar en un determinado espacio, sino alcanzar una solución de calidad atendiendo también a cuestiones de tipo arquitectónico, estético, económico, psicológico, social, ecológico... En el caso de un Centro Comercial la exigencia es máxima.
El ámbito de actuación de este proyecto comprende dos zonas radicalmente opuestas tanto en uso como características y necesidades, por un lado los aparcamientos que se desarrollan en dos niveles y por otro los espacios de circulación y relación que se extienden a lo largo de tres, conformando el verdadero espacio público del Centro.
La variedad existente de estos últimos, con identidad arquitectónica y funciones propias, obliga al proyecto de iluminación a responder con soluciones diversas, caracterizando cada uno de ellos, aunque siempre manteniendo los mismos criterios de actuación para su diseño:
- Concepción unitaria del espacio mediante la elección adecuada de las luminarias y el uso del menor número de referencias posibles. El diseño de éstas debe ser coherente con las cualidades arquitectónicas y estéticas del edificio y de cada espacio.
- Identificación y caracterización de espacios mediante la iluminación de color o el balizamiento.
- Disposición de los aparatos según los criterios fundamentales del proyecto de arquitectura, como son el orden, la utilización del módulo y la subordinación a él.
- Máximo ahorro energético posible en la instalación sin comprometer la calidad de la solución deseada, optimizando el número de unidades empleadas y seleccionando correctamente tanto las fuentes como las ópticas y las potencias.
Sólo ocho familias de luminarias son las empleadas para las completa definición del proyecto, tres en los garajes y cinco en los espacio públicos. La familia modular Daruma, gracias a su gran versatilidad e integración de sistemas, es utilizada, en sus diversas variantes, a lo largo de todo el Centro Comercial como nexo de unión de los diferentes espacios. Del mismo modo la familia Rotaris junto con los proyectores Decoflood caracterizan mediante el uso del color a ambos vestíbulos. El posicionamiento y ordenación en planta de todas ellas refuerza los condicionantes modulares establecidos por el diseño arquitectónico.
Aparcamientos:
Espacio diáfano de techos altos y retícula de pilares cada 8 metros. La iluminación funcional queda resuelta mediante la suspensión del techo de luminarias lineales estancas fluorescentes modelo TCW216 de uno o dos tubos de 58W según el caso, dispuestas en el sentido longitudinal de la marcha. Estas mismas pero adosadas al techo bañan la pared del fondo de color azul. Para romper la homogeneidad del espacio e identificar claramente la posición de los viales principales y por tanto las salidas, se disponen adosadas a las columnas que los delimitan una serie de luminarias tubulares estancas fluorescentes de 58W también con filtro azul. Ambas plantas, aunque diferentes en forma y altura, se estructuran del mismo modo.
Accesos:
Pasillos de longitud variable y sección de proporciones menores que las de los espacios principales a los que conducen. La solución adoptada combina su axialidad con la modulación transversal del falso techo, en unos casos de tablero de madera y en otros de chapa deploye, mediante la repetición cada 2 m. de una agrupación simétrica respecto del eje central de luminarias Daruma M20 de ejecución empotrada en dicho techo. Este grupo está formado por un elemento central de nueve módulos compuesto por una luminaria para una lámpara fluorescente de 54W en el medio y dos luminarias orientables para lámparas de descarga de 35W en sus extremos, flanqueado a ambos lados por sendos elementos de dos módulos compuestos por una luminaria orientable para lámpara de descarga de 35W en el lado exterior y una baliza de color azul en el interior. La separación entre los elementos dependerá de la anchura del acceso, cuando no sea suficiente para los tres elementos, los exteriores desaparecerán.
Mall:
Espacio diáfano de circulación de 16 m. anchura y 4.30 m. de altura en forma de L, que se desarrolla a lo largo de toda la planta principal, sobre el que se articulan los vestíbulos. Dada la escala del espacio en cuestión, se propone la utilización de luminarias empotradas Daruma M30, de módulo mayor, pero en disposición diferente al caso anterior aunque del mismo modo subordinadas a la modulación del falso techo, en este caso exclusivamente de tablero de madera a 40 cm.. La solución consiste en la repetición cada 8 m. de una agrupación de cuatro elementos de 2x2 módulos dispuestos en cuadrado de 2m. de lado. Cada elemento consta de dos o tres luminarias orientables para lámparas de descarga de 35W y otras tres dos balizas de color rojo según el caso.
En el lado exterior del quiebro y con una altura igual a la de los accesos, el Mall se ensancha 8 m. reconfigurando el espacio próximo al las tiendas. Aunque la altura sea menor, la escala sigue siendo la misma. En este caso la luminaria Daruma M30 se dispone en elementos lineales de tres módulos que van repitiendo cada 2m. de manera transversal a la dirección del Mall. Cada uno de éstos se compone de dos luminarias orientables para lámparas de descarga de 35W y una baliza verde en el extremo interior.
Vestíbulos:
Espacios de máxima representatividad del Centro Comercial articulados mediante patios con los diferentes niveles del edificio, diáfanos, de gran altura y superficie. Aun siendo estéticamente diferentes, su importancia y el criterio de unidad que guía todo el proyecto justifican la aplicación del mismo esquema de actuación en ambos vestíbulos. Se trata de soluciones muy diferentes a las anteriores, que contribuyen a la acentuación de la singularidad espacial y arquitectónica que por diseño ya poseen, en la que el color adquiere un valor máximo como identificador de cada vestíbulo y las luminarias empotradas son sustituidas por otras suspendidas.
Mientras que en el vestíbulo de la planta superior, el interior de su falso techo se inunda de un verde intenso que se aprecia a través del deploye, en el de la planta principal aparece un gran lucernario vertical bañado en azul que se aprecia desde el exterior. Ambos efectos se consiguen utilizando proyectores de la familia Decoflood, rectangulares en el primer caso, y cónicos en el segundo con lámparas de gran potencia, ópticas adecuadas y filtros cuidadosamente elegidos. Con el objetivo de conseguir el efecto deseado éstos se encuentran escamoteados.
La iluminación funcional de estos espacios se soluciona mediante la utilización de luminarias suspendidas a 3,80m. del suelo de la familia Rotaris en un intervalo de 2m., para lámparas de fluorescencia circular de 60W a las que en este caso se le añaden una luminaria orientable para lámpara de descarga de 35W.
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