|
Para los visitantes que acceden a Maastricht desde el puente de San Gervasio, es difícil que les pase desapercibida la espectacular fachada de la nueva tienda de Bijenkorf. En el interior, la habilidad con que se usa la luz realza al máximo las numerosas peculiaridades de la tienda, lo que acentúa la imagen de Bijenkorf como empresa dinámica que sirve de inspiración y marca tendencias. Con un equilibrio óptimo entre las necesidades de los productos y las necesidades de los clientes, la atmósfera resulta elegante y atractiva. Dependiendo de los departamentos y los artículos, se han elegido efectos suaves (por ejemplo, para ropa de señora) o contrastados (joyería). Los colores, las luces y las sombras se combinan para ampliar el espacio y evitar la saturación de góndolas y estantes. Así los clientes pueden curiosear plácidamente y disfrutar del espacio y el ambiente.
|