banner

Balenciaga, París, Francia

Al entrar en la tienda de Balenciaga en París, da la sensación de encontrarse en un paisaje futurista: un espacio sin ángulos rectos, en el que la iluminación programada simula los cambios climáticos de la luz natural.La nueva decoración de la famosa tienda de Balenciaga –dos locales contiguos sobre una superficie total de unos 280 m2– fue diseñada para reflejar la imagen vanguardista de las colecciones. Abase de lava artificial y piedra negra natural, pequeños arriates de plantas exóticas, y paredes blancas donde se proyectan figuras geométricas que parecen relieves geológicos, se ha creado un paisaje mitad natural, mitad artificial, que recrea unos exteriores bajo techo.

 

La iluminación está diseñada para reforzar la sensación de aire libre mediante efectos ‘climáticos’. Con este fin, el techo se ha cubierto de un ‘cielo’ de policarbonato de 220 m2, detrás del cual hay cientos de tubos fluorescentes controlados por ordenador, individual y simultáneamente, para producir efectos visuales dinámicos. Para el cielo artificial se han usado dos tipos de lámparas T8, una cálida de 2700 K y otra fría de 6500 K. En algunas zonas fijas se han mezclado al 50% y al 40%, respectivamente, para conseguir una temperatura de color global de 3200 K y un nivel horizontal medio de 650 lux. El programa de iluminación, que se actualiza cada 8 meses, comienza a las 8 de la mañana y termina a medianoche.

 

En la primera tienda, catorce secuencias diferentes reproducen, a lo largo del día, variaciones climáticas: sol, ciclones, auroras boreales, etc. De 8 a 10 de la mañana, el efecto ‘amanecer’ crea un ambienteestimulante en el que la temperatura de color sube paulatinamente hasta 3200 K. Alas 10, hora de apertura de la tienda, comienzan las escenas dinámicas, que pueden durar de unos segundos a varios minutos. Cuando se cierra la tienda a las 8 de la tarde, se detienen los efectos dinámicos: la luz va tornando a un blanco más frío y azulado hasta 6500 K y 1300 lux, y luego se reduce a 35 lux. Alas 10 de la noche se desencadena un “temporal”.

 

En la ‘gruta’ que esconde los probadores, la iluminación consiste en una multitud de luces de color centelleantes (LED y dicroicas) y, en el techo, una especie de cubierta policromada que juega con las mezclas de colores. Los visitantes pueden pasar al local contiguo a través de un pasaje subterráneo con luz azulada ambiental. La impresión, al salir del pasaje, es como si se ascendiera del fondo de una piscina. El segundo local irradia una atmósfera completamente distinta a la primera. Los efectos son más estéticos y gráficos, y sólo hay ocho secuencias. Aquí los cambios de luz son muy sutiles. El mostrador de caja y la zona de cambiadores se iluminan siempre con la misma luz. ¦



 

Lámparas Master TL-D Super 80

Sistemas de control de alumbrado:

 DMX, Martin Architectural

Aplicaciones
+ Tiendas

Proyectos
+ Proyectos
+ Tiendas

Diseño de iluminación
Benoît Lalloz, ACT Espace, París, Francia


Fotografía

Luc Boegly